La regla de oro

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La regla de oro y el mundo actual

Por lo general, tras ataques terroristas o atentados suicidas, hay una inundación mediática que cubre todos los acontecimientos. Pero, me he dado cuenta que la consternación siempre ocurre en algunos casos y no en todos.

Lamentablemente, asesinaron a varias personas en un club nocturno hace poco, y realmente fue un escándalo. Independientemente de las tendencias o inclinaciones sexuales de las personas involucradas, es un hecho condenable y que no debería suceder nunca.

También hemos visto varios ataques consecutivos en Francia, lo que igualmente es lamentable y condenable. Personalmente, tengo familia residiendo en dicho país, y a veces la incertidumbre nos consume.

Por otra parte, hay asesinatos de personas por su fe en Oriente, y nadie dice nada. Degüellan, torturan, descuartizan a hombres, mujeres y niños, simplemente por sus creencias religiosas. ¿Dónde está CNN, BBC, donde está la prensa internacional.., donde está la ONU?

Veo lo mismo que Frank Schätzing diagnosticó como «racismo subliminal»

Cabe preguntarse si existiría el mismo escándalo mediático que sucede en Occidente, si hubiera hallado algún político famoso, o activista, o artista entre los asesinados en Oriente por ser creyentes.

El racismo es sin duda despreciable, pero es tan antiguo como la humanidad. Y por tanto cabe decir de los restantes egoísmos de toda índole.

Las ideas clasistas, el racismo, el nacionalismo, y tendencias parecidas son condenables, pero no por ello desaparecen ni mucho menos del menos. Desde que se tiene memoria ha habido personas de las más diversas culturas y religiones que han considerado necesario formular reglas parecidas a la Regla de Oro.

La Regla de Oro no se puede sustituir de una manera congruente por su formulación negativa

«No hagas a los demás lo que no quieres para ti» es al fin y al cabo, en su formulación más radical, solamente una regla general restringida.

La regla general es la ley del más fuerte. Puesto que nunca puedo estar seguro de ser el más fuerte, es inteligente no dejarme arrastrar a una disputa: lo que no quiero que me hagan a mí… La formulación negativa de la regla de oro es racionalidad pragmática.

No cabe duda tampoco de que una regla general restringida es preferible al caos de la agresión sin reglas. Pero no agota la profundidad de la que la Regla de Oro dispone potencialmente, cuando se la entiende en el contexto de la fe. Pues sólo a partir de la experiencia de Dios constituye una posibilidad que todos pueden vivir.

Su formulación positiva permite perfectamente un interés propio

Requiere un equilibro, que se supera cuando las personas, por amor y entrega, postergan sus propios intereses, cuando llegan a ser capaces de amar a sus enemigos o incluso de sacrificar su vida por otros.

Jesús antepone el reino de Dios a la Regla de Oro (Mateo 6:33). Jesús la formula a partir del contexto de la sobreabundante bondad divina. Dios ama sin límites. Entonces, cuando los hombres se dejan embargar por el amor de dios, tienen la vivencia, como algo normal, natural, de que el bien de los demás les importa mucho.

Esto demuestra que la Regla de Oro es compatible con otros intentos de superar el egoísmo humano

La problemática de la filosofía kantiana se muestra en la alta valoración que otorga a la razón. Immanuel Kant opina que toda persona razonable puede querer el bien. Pero, puesto que hay personas que no lo quieres o no pueden hacerlo, debe existir algún defecto en su razón.

Ahora bien, este defecto en la razón es propio de todos los seres humanos. Ésta es también la razón por la que, sin una relación con Dios, todas las exigencias racionales de una convivencia pacífica de los humanos sobre la Tierra están condenadas a la larga al fracaso.

El cristianismo comprende en profundidad la radical pecaminosidad del ser humano, que caracteriza incluso su comportamiento ético

El cumplimiento de la Ley es precisamente lo que conduce a la ejecución de Jesús. Cristo interpreta la Ley de una manera que hace que se cumpla, y muestra al hombre que la legalidad o legalismo no es la Ley. Para él el cumplimiento de la Ley es el amor. Pues las leyes están ahí para los hombres, y no al contrario.

Mientras la Regla de Oro siga siendo apropiada para la reducción de la violencia, sigue cumpliendo una importante función incluso en un contexto hostil a Dios. En combinación con el amor al enemigo constituye una idea importante y que despierta entusiasmo.

La Regla de Oro y la invitación a amar al enemigo son como magníficas instrucciones del director de escena en esta divina representación teatral, y nos ayudan a dar forma al papel que nos corresponde representar.

El que se atreve a vivir, vive un trozo del Reino de Dios.

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About Jorge Ostos

Jorge es escritor y pensador religioso. Ha publicado dos libros: «Eskhatos» (2016) y «Más Humano, Más Espiritual» (2017). Es traductor de Publicaciones Kerigma. Escribe sobre diversos tópicos como espiritualidad, cristianismo oriental, vida cristiana, entre otros. Es amante de la lectura y la música. Junto a su esposa Erika Vari, reside actualmente San Juan, Argentina.

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