Introducción a la Teología Espiritual

Introducción a la Teología Espiritual

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Una introducción a la Teología Espiritual

Son muchos cristianos los que desconocen la teología espiritual. Otros no saben que es una rama dentro de la teología. Otros simplemente la satanizan debido a que el término es común escucharlo en círculos católicos romanos.

Varias personas me han preguntado sobre la teología espiritual. Es común escuchar a muchos preguntar qué tipo de teología escribo, y también es una gran escena de película ver sus reacciones ante la respuesta: teología espiritual.

En palabras cortas y concretas, la teología espiritual es la disciplina dentro de la teología, que centra su atención en la dimensión espiritual de la existencia cristiana.

La teología espiritual es un par de palabras que unen lo que tan a menudo está separado. Representa la atención que le brinda la comunidad eclesiástica a mantener lo que pensamos sobre Dios (teología) en conexión directa con la manera en que vivimos con Dios (espiritualidad).

El interés en la espiritualidad en las recientes décadas se ve alimentado principalmente por una profunda insatisfacción con los enfoques racionales, compuestos por definiciones, explicaciones, ya sea por líderes espirituales, pastores, teólogos, entre otros. Llega un momento en nuestra vida en el que descubrimos un profundo deseo interior de vivir desde el corazón lo que ya sabemos mentalmente.

Por otro lado, muchos también son los que fabrican su propia “espiritualidad” que mejor se ajuste a sus ideas y pensamientos. Y por medio de la publicidad y de gurús, se ha generado algún interés amplio en el vivir más allá de los roles y funciones que nos ha entregado la cultura. No obstante, una espiritualidad basada y conformada por los términos de que nos da la misma cultura, no tiene fuerza ni es genuina, por consiguiente se derrumba por sí sola.

Debido a esto, parece preferible utilizar el término teología espiritual para referirnos al intento específicamente cristiano de abordar la experiencia vivida revelada en las Sagradas Escrituras, así como los ricos conocimientos y prácticas de los santos Padres de la Iglesia y nuestros antepasados en la iglesia primitiva a medida que elaboramos esta experiencia en nuestro mundo contemporáneo de “hambre y sed de justicia”.

Los dos términos

Teología y espiritual hacen una buena compañía mutua.

Teología es la atención que le prestamos a Dios, el esfuerzo que realizamos por conocer a Dios según lo revelan primeramente Cristo Jesús y las Sagradas Escrituras. Espiritual es la insistencia de que todo lo que Dios revela de sí mismo y sus obras lo pueden vivir los hombres y mujeres comunes y corrientes en sus hogares y lugares de trabajo.

Lo espiritual evita que la teología se transforme en un mero pensar y hablar y escribir sobre Dios a la distancia. La teología impide que lo espiritual se convierta en un mero pensar y hablar y escribir sobre los sentimientos y pensamientos que tenemos sobre Dios.

Las dos palabras se necesitan una a la otra, porque sabemos cuán sencillo nos resulta permitir que nuestro estudio de Dios (teología) se aparte de la manera en que vivimos; también sabemos cuán sencillo es permitir que nuestro deseo de vivir vidas íntegras y satisfactorias (vidas espirituales) se desconecte de lo que Dios realmente es y la manera es que obra en nuestro medio.

La teología espiritual es la atención que le damos a la teología orada y vivida. porque si no la oramos, tarde o temprano dejaremos de vivirla desde lo interior a lo exterior y en continuidad con el Señor de vida. La teología espiritual es la atención que le prestamos a vivir lo que sabemos y creemos de Dios. Es el cultivo atento y obediente de la vida como adoración de rodillas delante de Dios el Padre, de la vida como sacrificio de pie siguiendo a Dios el Hijo, y de la vida como el amor que abraza y se deja abrazar por la comunidad de Dios el Espíritu.

La teología espiritual no es un área más de la teología que toma su lugar en el estante junto con las disciplinas académicas de la teología sistemática, bíblica, histórica. Más bien, representa el convencimiento de que toda la teología, sin excepción, tiene que ver con el Dios vivo que nos crea como criaturas vivas para que vivamos para su gloria.

Quizá algunos deseen simplificar las cosas manteniendo lo espiritual y descartando la teología. Otros estarán felices de continuar con la teología como lo han hecho siempre y olvidarse de lo espiritual. Pero el hecho es que vivimos sólo porque Dios vive y vivimos bien solamente en continuidad con la manera en que Dios nos hace, salva y bendice.

La espiritualidad comienza en la teología y es ésta quien la guía. Y la teología nunca es ella misma a menos que la expresen los cuerpos de hombres y mujeres a quienes Dios da vida y desea luego que vivan una vida de salvación plena (espiritualidad).

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About Jorge Ostos

Jorge es escritor y pensador religioso. Certificado en Teología Espiritual (IFTI). Ha publicado dos libros: «Eskhatos» (2016) y «Más Humano, Más Espiritual» (2017). Es colaborador en Preemptive Love Coalition, y miembro de sociedades como: International Jacques Ellul Society, C.S. Lewis Society, Thomas Merton NYC, y The Thoreau Society. Actualmente, vive en Argentina junto a su esposa y publicista Erika Vari.

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