¿Culpables de Bibliolatría?

¿Culpables de Bibliolatría?

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Recientemente un chico me escribió para expresar sus frustraciones sobre una conversación que tuvo:

El problema que me encontré al hablar de la ortodoxia con unos protestantes fundamentalistas es que el centro de su fe es un libro y no el Dios-hombre Encarnado, Jesucristo. Por ejemplo, uno de ellos dijo: “Es curioso cómo siguen tratando de apuntar a Cristo y hablar de cómo Cristo es más importante que las Escrituras. Pero vamos, sin las Escrituras, no conoceríamos a Cristo. Están poniendo al automóvil antes del caballo. No puedes tener a Cristo si no vas a la infalible Escritura de Dios. No hay Cristo, ni cristianismo, ni cristología, ni soteriología ni ningún otro campo de estudio teológico aparte de la infalible Palabra de Dios. Dios eligió revelar a su Hijo a través de las Escrituras”. Lo que se dice es parcialmente cierto, pero también es engañosamente heterodoxo, particularmente la primera oración en negro, que es lo que llamo bibliolatría iconoclasta. En esencia, percibo una creencia sincera en la Encarnación de Dios la Palabra, sin embargo, están diciendo que es la palabra escrita la que hace realidad la Encarnación de Dios, en lugar del Verbo encarnado y su organismo teantrópico, la Iglesia, que prueban la veracidad de las Escrituras; las cosas están completamente al revés, una bibliolatría iconoclasta antisacramental. ¡Por favor corrígeme si estoy equivocado!

Mi Respuesta

Protestantismo extremo

Lo que se ve en el extracto de arriba es una forma extrema de protestantismo. Los reformadores protestantes originales, mientras afirmaban Sola Scriptura, también eran receptivos a otras fuentes de conocimiento. Formularon sus argumentos utilizando las Escrituras, la filosofía, las ciencias naturales y el sentido común. Citaron ampliamente a los Padres de la Iglesia, especialmente cuando parecían apoyar las posiciones de los reformadores. Lutero en su famoso discurso en la Dieta de Worms apelaba tanto a la Escritura como a la razón:

A menos que esté convencido por el testimonio de las Sagradas Escrituras o por una razón evidente–pues no puedo creer ni en el papa ni en los concilios, ya que es claro que se han equivocado repetidamente y se han contradicho–, me considero condenado por el testimonio de la Sagrada Escritura, la cuál es mi base; mi conciencia está cautiva a la Palabra de Dios. Por lo tanto, no puedo ni me retractaré, porque actuar en contra de la propia conciencia no es seguro ni sólido. Dios ayúdame. Amén.1

La Institución de Calvino está llena de citas de los primeros Padres de la Iglesia. Entonces, mientras los Reformadores apelaron a las Escrituras, su comprensión de la sola scritura permitió otras fuentes de conocimiento. Lo que uno encuentra en los fundamentalistas mencionados anteriormente es algo diferente, una versión de sola scriptura que excluye todas las otras formas de conocimiento.2 Esta es una desviación radical del protestantismo histórico y resulta en un protestantismo cúltico. No son protestantes en el sentido histórico o normal de la palabra.

Si bien el enfoque adoptado por los reformadores magisteriales es superior al evangélico, los problemas persisten igualmente. Bajo la aparente disposición de los reformadores a escuchar e incluso someterse a los Padres y los Concilios Ecuménicos es un reconocimiento de que hay una sabiduría más grande que nuestra propia lectura de la Escritura. Lamentablemente, en gran parte del protestantismo en general, esto no es lo que encontramos en la práctica. La historia del protestantismo revela el desenmarañamiento gradual de sola scriptura. Keith Mathison, en The Shape of Sola Scriptura, señala la divergencia entre la sola scriptura clásica de los reformadores y la posterior solo scriptura preferida por los evangélicos. La versión posterior evitó todas las otras fuentes externas, y en su lugar postuló al cristiano individual interpretando la Biblia por sí mismo.

Protestantismo cúltico

Sola scriptura le impone una pesada carga al cristiano. Al rechazar el papado, el protestantismo le impone al cristiano individual la responsabilidad de comprender la Escritura. Esto da lugar a un espíritu independiente: “¡Nadie me dice lo que significa la Biblia!” También paradójicamente da lugar a un espíritu de dependencia en el que uno confía en el pastor, los predicadores favoritos de YouTube o la denominación a la que se pertenece para entender las Escrituras. Es el último que da lugar al protestantismo cúltico.

El término “culto” a menudo se ha usado peyorativamente para referirse a un grupo religioso que a uno no le gusta. Para este artículo, defino “culto” en términos de rasgos sociológicos:

(1) autoritario en estructura,

(2) centrado en la personalidad, en el líder del grupo,

(3) falta de responsabilidad ante una tradición o autoridad independiente,

(4) supresión de pensamiento crítico,

(5) poca o ninguna tolerancia para la diversidad interna – pensamiento grupal,

(6) una percepción asediada y hostil del mundo exterior, y

(7) enojo y hostilidad dirigidos contra aquellos que han abandonado el grupo.

Un culto toma ciertos elementos de una iglesia sana y los distorsiona de maneras muy poco saludables. En términos de diseño arquitectónico, tanto una casa como una prisión tienen paredes y puertas; pero cuando una casa está diseñada para permitir un fácil acceso y salida mientras protege a los residentes de las inclemencias del tiempo, una prisión está diseñada para evitar que los reclusos se vayan (escapen) y está diseñada para maximizar el control sobre sus movimientos.

Las personas atrapadas en un culto o en relaciones abusivas están encerradas psicológicamente por amenazas de castigo o peligro externo. A menudo, todas las relaciones cercanas de uno están dentro del culto, lo que significa que la partida dará como resultado el abandono social: la vida por sí sola carecerá de significado y dirección. Al entablar discusiones teológicas, es sabio discernir si uno está hablando con alguien que pertenece a la corriente principal histórica o hacia una forma de protestantismo cúltica.

Los cultos dependen de técnicas de manipulación: seducción, aislamiento, adoctrinamiento y dominación. Esto es similar a una relación abusiva en la que el hombre sale con una mujer, y luego gradualmente y sutilmente la o lo obliga a cortar los lazos con amigos y familiares. Estos comprenden las etapas iniciales de seducción y aislamiento. La razón declarada es su amor y preocupación por él/ella. La persona aprende a ver el mundo de la misma manera que la pareja; esta es la etapa de adoctrinamiento. Se desalienta de pensar independientemente, volviéndose dependiente del otro para obtener noticias del mundo exterior; esta es la etapa de pensar en grupo. Con el tiempo, la relación toma una espiral descendente en oscuridad y violencia espiritual; esta es la etapa de dominación. La relación se ha convertido en una prisión que es muy difícil de abandonar. La salida no se presenta como una opción.

Conozco a un hombre que se debate entre la ortodoxia y el evangelicalismo. Me dijo que una noche él estaba caminando por un parque y vio a un grupo cantando y divirtiéndose. Resultó ser un grupo de la iglesia que se reunió en el parque y en las casas de las personas. Se metió en una discusión con el pastor (líder del grupo) que frecuentemente le preguntaba: “¿Dónde dice eso en la Biblia?” Esta pregunta inocente se asemeja a las etapas iniciales de seducción y aislamiento.

Una persona que está espiritualmente hambrienta y que busca la verdad es conducida por una calle de sentido único en la que la conversación se limita a lo que se ve en la Biblia. Otras fuentes de conocimiento están sutilmente excluidas. Aquí las reglas del juego están sutilmente manipuladas sin que el otro jugador lo sepa. El buscador tiene que lidiar con la interpretación del pastor de la Biblia. Si uno es ignorante de la historia de la iglesia o no ha tenido mucha educación en el pensamiento crítico, uno se vuelve vulnerable a las ideas “superiores” del pastor sobre la Biblia. No sé si este grupo era un culto o no. Sin embargo, la honestidad intelectual requiere que el investigador conozca los métodos y las fuentes que se emplean. La imparcialidad requiere que los jugadores conozcan las reglas del juego.

La espiritualidad saludable requiere un equilibrio entre el intelecto racional y el discernimiento emocional/intuitivo, entre la libertad individual y la autoridad colectiva.

Entonces, cuando leí la cita mencionada al principio en el correo electrónico, me sorprendieron las sutiles manipulaciones psicológicas que estaban teniendo lugar. En lugar de tomar en serio el intento del investigador de adoptar un enfoque centrado en Cristo al cristianismo, sus interlocutores menospreciaron su método teológico e intentaron conducirlo hacia una versión extrema de sola scriptura.

Lo que vemos aquí es un sistema teológico completo con un método teológico implícito: la Biblia como fuente exclusiva de teología. Lo que no se menciona es el método por el cual las Escrituras serán interpretadas. La exclusión de los credos, la historia de la iglesia, los teólogos y los Padres de la Iglesia impide que uno sea capaz de tener puntos de vista alternativos. Esto deja a las personas que no están familiarizadas con la historia de la iglesia y con escaso conocimiento de la Biblia en desventaja cuando discuten sobre la Biblia. En el protestantismo cúltico, la interpretación “correcta” de las Escrituras recae en el líder del grupo o denominación. Las interpretaciones rivales se suprimen, a veces a través de la presión de los compañeros o sutiles sermones dirigidos al crítico, otras veces a través de medios más abiertos y coercitivos como la reprimenda directa o incluso la expulsión.

¿Solo la Biblia?

Probablemente la mejor manera de contrarrestar a los protestantes extremistas es preguntarles: “¿Dónde dice la Biblia ‘solo la Biblia’?” Probablemente responderán con versículos bíblicos acerca de que la Biblia está divinamente inspirada, infalible y autorizada, pero ninguno de estos versículos dirá que solo confiemos en la Biblia excluyendo otras fuentes. Una lectura cuidadosa de la Biblia mostrará que Dios permitió que las personas utilizaran la razón humana y otras fuentes además de las Escrituras.

Creación

La Biblia a menudo señala la belleza de la creación como evidencia de que hay un Dios Creador (Salmos 8:3-5, 19:14). Pablo también se refirió al testimonio de la Creación a Dios en Romanos 1:20. Mientras que el testimonio de la Creación a Dios es incompleto, es un signo de sabiduría para uno aprender de la creación de Dios. El regalo de Dios a los judíos fue la sabiduría divina que se encuentra en la Torá (Salmo 19:7-10). Cuando los judíos se apartaron de Dios, Dios usó la Creación como testigo en contra de ellos (Isaías 1:2-3).

Razón

El profeta Isaías hizo este llamado: “Venid ahora, y razonemos, dice el Señor” (Isaías 1:18). Esto no fue una obediencia ciega, sino un llamado para que los habitantes de Jerusalén y Judá pensaran en sus circunstancias actuales y resultados futuros. Una lectura cuidadosa de las cartas del apóstol Pablo muestra su familiaridad con las técnicas de argumentación utilizadas por los filósofos y los escribas religiosos de su tiempo. En ninguna parte de sus cartas, Pablo insistía en la fe ciega de sus lectores.

Filosofía

En su discurso ante los filósofos en Atenas, el apóstol Pablo citó a dos filósofos griegos: Epiménides y Arato (Hechos 17:28). Pablo cita a Epiménides en Tito 1:12 y a Menandro en 1 Corintios 15:33. La facilidad con que Pablo pudo citar a los filósofos y poetas paganos griegos muestra su familiaridad con la cultura griega pagana. El apóstol Pablo era un judío bicultural; creció en el mundo del helenismo y recibió su entrenamiento rabínico en Jerusalén bajo Gamaliel (Hechos 22:3). ¡Pablo de ninguna manera era un fundamentalista de mente estrecha!

Historia

Encontramos en la Biblia argumentos teológicos basados ​​en narraciones históricas. Esteban en Hechos 7 trazó la historia de los judíos desde Abraham hasta Salomón. Pablo en Hechos 14:16-23 trazó la historia de los judíos desde el evento del Éxodo hasta el Rey David. En su discurso ante el Areópago (Hechos 17), Pablo remonta la historia humana de Génesis 1 a 11. En Hechos 26, encontramos a Pablo presentando su historia personal al rey Agripa como una forma de presentar y defender el Evangelio.

No hay nada en la Biblia que diga que no podemos aprender de la historia después del libro de Hechos. De hecho, esperaríamos ver evidencia de la soberanía de Dios en la historia del cristianismo. Esperaríamos ver el cumplimiento de la promesa de Cristo del Espíritu Santo guiando a la Iglesia hacia toda la verdad (Juan 16:13). El argumento de que la Iglesia Ortodoxa ha mantenido la Tradición Apostólica a través de la historia de la iglesia es congruente con la forma en que la Biblia usa la historia. Los protestantes extremistas son reacios a discutir desde la historia de la iglesia, prefiriendo escoger pasajes bíblicos y construir un elaborado sistema teológico basado en el significado interno de la Biblia que solo ellos conocen.

Visiones y Sueños

Si los protestantes extremistas tienen razón, entonces todo lo que necesitaría Saulo de Tarso para convertirse en cristiano sería leer el Antiguo Testamento. En cambio, Dios golpeó a Pablo con una visión cegadora en el camino a Damasco (Hechos 9:3-5). El apóstol Pedro, en su sermón de Pentecostés, citó el pasaje de Joel acerca de jóvenes que veían visiones y ancianos que tenían sueños (Hechos 2:17). En Hechos 10, leemos cómo se necesitó una visión de Dios para convencer a Pedro de que era legítimo visitar la casa del centurión romano Cornelio. Eventos milagrosos como estos, aunque no típicos, muestran que el conocimiento de Dios puede tener lugar fuera de la Escritura.

Tradición

Cuando Felipe le preguntó al eunuco etíope si entendía el pasaje de Isaías, el eunuco respondió: “¿Cómo puedo hacerlo, a menos que alguien me lo explique?” El entendimiento ortodoxo es que Cristo es el Maestro que enseñó a los Apóstoles el significado del Antiguo Testamento (Lucas 24:44-49). Felipe, como diácono ordenado, tenía la autoridad para dar la interpretación cristiana de Isaías 53:7-8 al eunuco (Hechos 6:5-6). En 2 Tesalonicenses 2:15, Pablo exhortó a los cristianos a mantenerse firmes en la Tradición Apostólica en las formas escrita y oral. Los protestantes extremistas, por otro lado, harán la vista gorda a la tradición oral. Si se les presiona, insistirán en que no sabemos qué es esta “tradición oral” y que se perdió al principio cuando la Iglesia Cristiana cayó en la oscuridad espiritual.

Lo que muchos protestantes pasan por alto es el papel de la Iglesia en la preservación de la Palabra de Dios escrita antes de la invención de la imprenta. Tenemos una gran deuda con los primeros cristianos que fielmente copiaron la Biblia y que protegieron la Biblia contra los incrédulos que buscaban destruirla. Además, tenemos una deuda con los Padres de la Iglesia primitiva, quienes definieron el canon bíblico, asegurando que las Escrituras inspiradas se convirtieran en parte de la Biblia y que las obras falsas fueran excluidas. También tenemos una deuda con los Padres de la Iglesia que custodiaban la Biblia contra los herejes que distorsionaban el significado de la Biblia.

En resumen, lo que encontramos en la Biblia es una rica variedad de métodos que las personas utilizan para discernir la voluntad de Dios. No encontramos el método de texto de prueba preferido por los protestantes extremistas. Entonces, si uno entra en una conversación o discusión y se le pregunta: “¿Dónde dice eso en la Biblia?”; la mejor respuesta es: “¿Dónde dice en la Biblia, ‘la Biblia sola?’ Y como la Biblia no enseña eso, esto significa que tenemos la libertad de usar nuestro intelecto racional para trabajar a través de la evidencia disponible para nosotros como la razón, historia de la iglesia y los Padres de la Iglesia”.

Los protestantes extremistas han caído en el mismo error que los fariseos. En el Evangelio de Juan encontramos a Jesús explicando el papel y el propósito de las Escrituras. Jesús les dijo a los fariseos:

Examináis las Escrituras porque vosotros pensáis que en ellas tenéis vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí. Juan 5:39

La Biblia es como una señal de calle que apunta al destino deseado; no es el destino. Los escribas y fariseos dedicaron tanta energía al estudio de las Escrituras que cuando llegó el Mesías prometido no lo reconocieron. De manera similar, los protestantes extremistas se han obsesionado tanto con leer la Biblia a su manera que no toman en cuenta la promesa de Jesús de establecer su Iglesia (Mateo 16:18), proteger a la Iglesia de los poderes malignos (Mateo 16:18), guiar a la Iglesia por medio del Espíritu Santo (Juan 16:13) y hacer de la Iglesia “la columna y el baluarte de la verdad” (1 Timoteo 3:15). Pasan por alto las promesas del Antiguo Testamento del sacrificio eucarístico (Isaías 56:6-7), un nuevo sacerdocio para la Era Mesiánica (Isaías 66:20-21) y la ofrenda mundial de incienso en la Era Mesiánica (Malaquías 1:11).

Pueden afirmar que tienen la Biblia, pero también lo hacen los cultos como los Testigos de Jehová, los mormones y los Adventistas del Séptimo Día (todos los cuales se originaron en el siglo XIX). Muchos otros grupos protestantes extremistas han surgido recientemente. El que busca sinceramente la verdad de Dios necesita preguntar: ¿Dónde está la Iglesia que Cristo prometió? ¿Dónde está la adoración correcta de Dios prometida en las profecías del Antiguo Testamento?

¿Culpables de Bibliolatría?

Tim Challies, un pastor reformado, señaló que los protestantes conservadores, es decir, aquellos que afirman la inerrancia o infalibilidad de las Escrituras, a menudo han sido acusados de bibliolatría por los liberales teológicos. Luego presentó lo que él consideraba genuina bibliolatría:

En resumen, puedo afirmar que es muy posible que una persona idolatre la Biblia. Si tuviera que colocar una Biblia sobre un altar, encender algunas velas a su alrededor y postrarme ante la Biblia, entonces adoraría una colección de papel, tinta y cuero. Estaría idolatrando a un objeto creado en lugar de adorar a Dios. Esto no sería mejor que adorar la imagen de un hombre o animal tallado en madera o piedra. Pero esto no es lo que con mayor frecuencia se quiere decir cuando una persona acusa a otra de idolatrar la Biblia.3

Cuando leí la definición de bibliolatría de Challies, me sorprendió un fuerte sentido de la ironía. ¡En cada iglesia ortodoxa en el altar está el libro de los Evangelios con velas cerca de él! Durante la Liturgia, el sacerdote incensará la Biblia, y se inclinará hacia la Biblia mostrando su reverencia por la Palabra de Dios. El domingo por la mañana, justo antes de entrar al santuario, me inclino ante el ícono de Cristo y beso el libro de los Evangelios. ¡Hay cierta ironía en el hecho de que los protestantes hayan acusado a los cristianos ortodoxos de Mariolatría pero no de bibliolatría! Aquí la ortodoxia va más allá del protestantismo en su reverencia corporal hacia las Escrituras. Sin embargo, estos actos de reverencia no traicionan ningún tipo de “adoración idólatra” de María o de la Sagrada Escritura.

Históricamente, la Escritura se entendía como un depósito sagrado que debía salvaguardar la Iglesia. Antes de la imprenta, muy pocas personas tenían su propia copia personal de la Biblia. Uno tenía que ir a la iglesia el domingo por la mañana para escuchar el Evangelio y leer otros libros en la Biblia en voz alta. Con el advenimiento de la imprenta en el siglo XIV, las personas comenzaron a tener sus propias Biblias personales. Esto fue bueno porque muchos ahora podían leer la Biblia en cualquier momento y lugar, y conocer íntimamente la Biblia. Sin embargo, la desventaja de esto es que muchos comenzaron a tratar la Biblia como su posesión personal independiente de la Iglesia. Esto dio lugar a un espíritu independiente en el que uno confió en que podría entender el significado de la Biblia independiente de la Iglesia.

En la Ortodoxia, la correcta comprensión de las Escrituras se mantiene a través de la Tradición, por ejemplo, el Credo de Nicea que se recita todos los domingos, la Divina Liturgia, los Concilios Ecuménicos y los primeros Padres de la Iglesia. En la Ortodoxia, la Santa Tradición enmarca la Escritura y por esa razón la Escritura no puede ser entendida por sí misma sino en la Iglesia.

La Santa Tradición impide que la Ortodoxia se convierta en un culto:

(1) cada sacerdote y parroquia son responsables ante un obispo que recibe la Tradición Apostólica;

2) cada obispo es responsable ante la Santa Tradición y su respectivo sínodo de obispos;

3) las largas clases de catecismo aseguran que uno comprende la Santa Tradición; y

(4) una política de puertas abiertas en la cual a los que no están de acuerdo con las enseñanzas de la Iglesia se les permite irse en lugar de ser forzados a la conformidad.

A esto se agrega la renuencia de la Ortodoxia a hacer declaraciones definitivas sobre el destino eterno del individuo específico.

Los Padres de la Iglesia nos dan una idea de cómo los cristianos pueden tener la Fe aparte de la sola scriptura. Ireneo de Lyon, un Padre de la Iglesia del siglo II, escribió sobre los bárbaros analfabetos que, a pesar de la ausencia de Escritura escrita, han recibido la verdadera Fe a través de la tradición oral.4

Conclusión

Entonces, ¿son estos protestantes culpables de bibliolatría como mi amigo preguntó?

Mi respuesta es:

(1) todo depende de lo que se quiera decir con “bibliolatría” y

(2) a la luz de sus connotaciones negativas, el término “bibliolatría” no contribuye al diálogo edificante.

La utilidad del término se ve disminuida por la elasticidad de su significado. Los protestantes conservadores han sido acusados ​​de bibliolatría por los protestantes liberales, y según la definición del pastor Challies, incluso los cristianos ortodoxos pueden ser acusados ​​de bibliolatría.

Un enfoque más útil es preguntar si los cristianos pueden o no aprovechar otras fuentes de conocimiento además de la Biblia. Si uno toma la posición de que los cristianos deben depender únicamente de la Biblia, excluyendo otras fuentes de conocimiento, entonces uno ha adoptado una forma extrema de protestantismo. Esto abre la puerta al protestantismo cúltico y al abuso espiritual.

La espiritualidad saludable, aunque abierta al mundo exterior, también tiene límites. La Ortodoxia se ha basado en la Santa Tradición para delinear este límite. El protestantismo ha luchado durante mucho tiempo para definir sus límites, y como consecuencia ha sufrido numerosas divisiones sobre dónde se trazará la línea entre la ortodoxia y la herejía. El protestantismo liberal ha extendido sus límites hasta el punto donde el escepticismo radical de la Ilustración socavó los principios cristianos básicos. El protestantismo extremista, por el contrario, restringió sus límites tan estrechamente que crea cultos totalitarios. El evangelicalismo popular ha abrazado con entusiasmo y acríticamente aspectos de la cultura popular en su culto y la forma en que articula sus creencias.

Aprovechando el tiempo

Uno debe tener precaución al entrar en debates teológicos. Los debates tienen una calidad muy diferente a un diálogo o conversación. En un debate, un lado gana y el otro pierde. Uno gana engañando al oponente con un argumento irrefutable o presentando un hecho que el otro lado no conoce. La debilidad de los debates es que rara vez provocan que las personas cambien de opinión. Se necesita más de un argumento para que las personas cambien sus creencias religiosas y afiliación. Los debates formales son útiles porque presentan al público diferentes puntos de vista para que los considere.

Las conversaciones personales son una manera mucho mejor para las personas interesadas en la Ortodoxia. A menudo participo en largas discusiones teológicas con personas que preguntan en la parroquia ortodoxa local. Hago esto para ayudar a las personas que están sinceramente interesadas en convertirse en ortodoxas, pero tienen reservas. Con buscadores sinceros, no dudo en entrar en discusiones bíblicas detalladas. Si no están seriamente interesados ​​en convertirse en ortodoxos, trataré de evitar los debates.

Aprendí esta lección cuando entré en un debate con varios miembros de Calvary Chapel. Después de un tiempo, llegué a la conclusión de que estaba perdiendo mi tiempo y el de ellos. Puede ser divertido, intercambiando versículos bíblicos y argumentando lo que significan los versículos, pero en su mayor parte muy poco aprendizaje serio estaba sucediendo. Era más como un partido de tenis teológico que una búsqueda seria de la verdad de Dios. La búsqueda de la verdad de Dios debe tener lugar en una atmósfera de santa reverencia y oración.

Hace poco encontré una cita en una página de Facebook que decía: “Cada hora que pasa se ha ido para siempre, y debemos dar cuenta de cada minuto de esa hora”. Esto es similar a la advertencia del apóstol Pablo en Efesios 5:16: “aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos”. A la luz del Juicio Final, debemos tener cuidado de perder el tiempo en actividades triviales como lanzar versos bíblicos de ida y vuelta solo por el gusto de hacerlo. Jesús advirtió:

Y yo os digo que de toda palabra vana que hablen los hombres, darán cuenta de ella en el día del juicio. Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado. Mateo 12:36-37

Un buen ejemplo de gente que adora la Escritura en lugar de Cristo se puede encontrar en la historia de Navidad en el Evangelio de Mateo. Hombres sabios del este guiados por la estrella vinieron a Jerusalén en busca del Mesías judío. Los principales sacerdotes y los escribas les citaron la profecía de Miqueas de que el Mesías nacería en Belén. Luego, guiados por la revelación natural (la estrella) y la Escritura (Miqueas), los sabios encontraron al Niño Jesús y le adoraron (Mateo 2:1-12). Es desconcertante que aquellos que conocían las Escrituras tan bien no buscaran a Cristo. El pecado de la bibliolatría aquí fue conocer las Escrituras pero no hacer la voluntad de Dios. Para los protestantes, el peligro es colocar las Escrituras sobre la Iglesia, “la columna de la verdad” fundada por Cristo. Cipriano de Cartago escribió:

No puede tener a Dios por Padre, el que no tiene a la Iglesia por madre.5

La Biblia y la Iglesia Ortodoxa van juntas. La Iglesia Ortodoxa ha estado leyendo las Escrituras y proclamando el Evangelio en sus servicios de adoración desde el primer día. Ha preservado y transmitido las Escrituras durante los últimos dos mil años. Lee la Biblia en el marco de los Padres de la Iglesia, los sucesores de los Apóstoles. Esto preserva el significado interno de la Escritura. Para el buscador espiritualmente hambriento, la Iglesia Ortodoxa ofrece un refugio seguro para conocer las Escrituras.


Editado y traducido de un artículo de Robert Arakaki. Publicado originalmente en Ancient Faith Ministries

  1. Tomado de artículo disponible en Christianity Today. (Énfasis añadido.)
  2. Para más información sobre el tema de “Sola” y “Solo” desde el punto de vista de un protestante, véase Zamora, J. P. El Pueblo del Libro. Artículo escrito en el portal web de PEC
  3. Tomado del sitio web oficial de Tim Challies
  4. Against Heresies 3.4.2.
  5. ANF Vol. V pág. 423
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About Jorge Ostos

Jorge es escritor y traductor. Su última publicación fue «Más Humano, Más Espiritual» (Kerigma, 2017), el cual ha sido bien recibido en varios países de América y Europa. Por otro lado, ha traducido obras de reconocidos autores como William L. Craig, Craig S. Keener, Michael F. Bird, Simon J. Kistemaker, Juan F. Martínez, Michael J. Kruger, entre otros. Está interesado en la teología espiritual, el cristianismo oriental, los Padres de la Iglesia, la filosofía y el Antiguo Oriente Medio. Junto a su esposa Erika Vari, reside San Juan, Argentina.

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